
La pareja más famosa de Hollywood recorrió las calles de Los Angeles junto a tres de sus hijos.
Brad Pitt, disfrazado de un extraño personaje naranja y Angelina vestida y maquillada con una zombi, tocaron los timbres del vecindario para que sus hijos tuvieran un festejo de Halloween. Ella también se pintó el pelo de gris ceniza y se salpicó el rostro con pintura roja para simular sangre. Dos de los hijos de la pareja eligieron vestirse con uniformes militares, mientras que otro se disfrazó de Batman.
Los pequeños mellizos no participaron del festejo y se quedaron al cuidado de un familiar.
Por alguna razón, Brad y Angelina generalmente hacen actividades diferentes con sus hijos adoptivos y con sus hijos biológicos.
Los vecinos de Los Angeles estan muy contentos de que la pareja más exitosa del mundo tocara el timbre de sus casas pidiendo dulces.